¿Dónde se hospeda la fatiga?
La exposición de Sofía Hinojosa (1992) titulada Hotel Fatiga, que se inaugura el día 5 de febrero de 2024 en Salón Silicón, está compuesta por impresiones fotográficas en papel de archivo, muebles intervenidos, mosaicos sobre uniformes de madera, azulejos pintados a mano camuflando objetos cotidianos, plantas de plástico, y un poco de comercio asociado a la industria turística.
Las obras son una reflexión sobre los espacios de descanso, imposibles sin trabajo. El amor al trabajo, el derecho al trabajo, la abolición del trabajo, el teletrabajo, el trabajo invisible, trabajar para vivir.
Al googlear trabajo, una de las palabras relacionadas es fatiga. La civilización es la gestión de la fatiga, del tiempo de ocio, de los lunes. Con la invención de los horarios laborales, el fin de semana en el Siglo XIX y las vacaciones en el XX, se divide el tiempo, se decide cuántas horas de trabajo al día se soportan antes del cansancio, y se les pone precio. El descanso es el tiempo después, en que recargamos la batería para seguir trabajando
¿Cuál es la línea entre trabajo y ocio cuando la fábrica es la casa, el hotel o la galería? Si la mercancía es arte, algunos discutirán si es fruto de uno u otro, a partir del entendimiento del disfrute y la remuneración económica. La lógica neoliberal somete todos los espacios y territorios. El trabajo como mercancía, y el goce también como mercancía.
El turista es el agente económico más potente. Viajar es un deseo que desea deseo, el viajero es un consumidor que no puede dejar de serlo, un mega-consumidor en un estado de excitación perpetua, consumiendo descanso, paisaje, ocio, experiencias culturales…
Las demandas de la industria turística diseñan las ciudades. El turismo sol y playa, el cultural, el enológico, el de aventura, son un mecanismo de aceleración crítica. Para el turista las calles se vuelven peatonales, el espacio se transforma en macetas con plantas naturales o artificiales que sirven como escenografía a terrazas, cafeterías, bares, restaurantes, hoteles.
La ciudad también es mercancía. El capitalismo de Airbnb es un agente activo de gentrificación, expulsando la población hacia la periferia. Según Ian Brossat en su libro “Airbnb: la ciudad uberizada”, en la mayoría de las ciudades los ayuntamientos reciben con entusiasmo a la plataforma, a pesar que amenaza la vivienda de clase media. La ciudad uberizada cambia su fisionomía, los comercios pequeños son reemplazados por tiendas de diseño, de souvenirs, supermercados y oxxos. Comercio 24/7, una imagen de servicio formada por un uniforme y una persona disponible, invisible, sonriente. Simulacro burocrático de la productividad.
Las maletas que forman parte de la exposición pagan 70 pesos y pertenecen a turistas alojándose en Airbnbs de la zona.
Bienvenidx a la Art Week Mexico City, wherever you are from.
Olga Rodríguez Montemayor