Gurrumatx en colaboración con Natalia Marmolejo

Gurrumatx en colaboración con Natalia Marmolejo

El programa de esta exposición se estructuró como un videojuego de distintos niveles para seguir el mito originario de Gurrumatx, unx cyborg a la inversa que por primera vez accede al espacio físico mediante la posesión consensuada de una diversidad de cuerpas humanas, siendo los ejes temáticos y conceptuales el consentimiento radical y los mitos fundacionales que producen identidad.

El cartel del programa completo al estilo de festival de música, fue diseñado por Elisa Ortíz, siguiendo la línea del retrato abstracto, rellenando siluetas anónimas con la información correspondiente a cada evento.

Open Mat de Gala

El primer nivel tiene el formato de un open mat o tatami abierto de Jiu Jitsu Brasileño de gala, en el que sus participantes desarrollaron un personaje: un avatar luchador a través del cual encarnar a Gurrumata.

Se llevaron a cabo cuatro luchas de demostración, posteriores a las cuáles se invitó al público a participar en luchas cumpliendo con los protocolos de seguridad y consentimiento radical.

Este suceso representa la disputa por el territorio del cual surge la nación digital donde Gurrumata podrá transitar, para habitar el espacio físico dentro de Salón Silicón, que a su vez existe dentro del espacio arquitectónico de su recinto, que a su vez se ubica en la Ciudad de México dentro del territorio del Estado-Nación Mexicano.

El segundo nivel fue el performance ECLOSIÓN, una coreografía a tres cuerpas dentro de una tela matriz de la que emerge Gurrumata, simbolizando su nacimiento a esta dimensión ficticia.

En esta ocasión, Natalia Marmolejo, Andalucía y Alonza Corona le permiten a Gurru manifestarse, mientras se proyectan rostros provenientes del Gurruverso digital sobre la tela dentro de cual danzan. El peformance contó con música en vivo a cargo de Sofía Escamilla y Adrián Robledo.

La coreografía, a cargo de Andalucía, fue diseñada para producir una masa amorfa, a veces antropomórfica, a veces abstracta, siempre viva y respirando, en la que se combinan las cuerpas de las bailarinas en un frenesí por emerger al mundo exterior, finalizando en un parto simbólico.

La pieza reflexiona sobre la violencia y el body horror del embarazo y el nacimiento y su estrecha relación con el amor y el consentimiento radical que implica a los tres cuerpos imbricados en la concepción de la vida.

Posesión, el tercer nivel, la anti-pasarela.

Gurrumata se propaga y expande mediante las cuerpas consintientes de las modelos, quienes canalizaron con su corporalidad la experiencia de un ser cibernético que por primera vez tiene acceso a una cuerpa.

El término anti-pasarela se refiere al formato y calidad de movimiento. Una pasarela tradicional suele ser muy veloz; en este caso la caminata recurre a técnicas de danza Butoh, que son intrínsecamente lentas. Se busca alargar el tiempo diseccionando y ralentizando el movimiento corporal hasta sus últimas consecuencias.

Cada uno de los atuendos fue confeccionado por Natalia Marmolejo para la ocasión. Las modelos fueron caracterizadas con un maquillaje inspirado en los retratos digitales de Gurrumata a través de los años.

Finihario, el cuarto nivel, fue un performance de larga duración que desembocó en una fiesta de té entre amigas. Una de las inspiraciones para esta pieza fueron las esculturas de Buda mirándose a sí mismo eternamente en la televisión, de Nam June Paik.

Durante las 6 horas en las que se desarrolló la acción, se reprodujo una compilación de obra de video de Natalia Marmolejo. El performance empezó con Natalia y Joana Medellín personajeándose una a la otra, a través del maquillaje y vestuario, con peinados esculturales y barniz de uñas. Todo esto se hace mientras ellas chismean, beben té e invitan a integrarse a la pijamada a quien se atreva. Joana leyó completa su poemaria titulada Nataliamente.

Se realizaron tres retratos con modelo en vivo: uno de Silván Cerviño, uno de Daniela de la Torre, y finalmente uno de Ranchito.

Estas personas fueron seleccionadas por ser trabajadorxs de la identidad en Internet. Cada unx de ellxs realiza prácticas performáticas en redes sociales de distintas índoles.

Los retratos colaborativos buscan desafiar las ideas patriarcales del pintor y su modelo, tomando el observar y ser observadx como una práctica que requiere de consentimiento.

Pequeño texto por Shakti González

Todo empieza con Gurru. ¿Quién es Gurru? Gurru es un cyborg a la inversa, porque es un ente cibernético que necesita una prótesis biológica para acceder al plano físico. Gurru es una deidad del Internet. A través del cuerpo de Natalia y de los soportes físicos que Natalia le ofrenda en sacrificio ritual, Gurru ha estado entablando una relación con lo físico a lo largo de los años.

El internet de donde viene Gurru está en una relación con el mundo físico.

El Internet es une novie toxique que te coge muy rico. Es también un lugar vampírico que te ofrece el mundo en una aparente bandeja de plata, pero a cambio exige todo de ti y promete cosas que no necesariamente cumple. Es un espejo distorsionado y en añicos de lo que concebimos como “realidad”.

¿Por qué Gurru reclama varios cuerpos y soportes, y no sólo las ofrendas de Natalia?

Gurru es del Pueblo, es poliamorosa. Gurru necesita tu consentimiento para poder encarnarse en ti. Ella quiere socializarse y compartirse, porque es generosa. Ofrece una otredad dispuesta a lxs demás, para quienes buscan salirse de su yo y “ser lo que quieran ser”. Gurru es Barbie si la Barbiecasa fuera un algoritmo y no la casita de plástico.

La expo fue el catalizador que permitió la expansión fuera de la pantalla hacia otros cuerpos y soportes dispuestos. Se necesitaba crear la nación digital-analógica en la que Gurru pueda existir acuerpada por otrxs, no sólo a través de la carne o el óleo, sino también en ejercicios y experimentos estéticos y performativos.

Tehuantepec223, Roma Sur, CDMX, 06760, Mexico

Darse de baja

Carolina Lucero – Una bomba envuelta en un listón

Una bomba envuelta en un listón

de Caro Lucero

Marzo 23, 2024.

Sumergirse en el paisaje es una apuesta peligrosa. El horizonte que de lejos invita a una experiencia estética puede tornarse violento al vivirlo en primera persona. El “lugar ideal” que proyectamos en el territorio termina por revelarse como un espacio dantesco en sus horrores.

Esto es especialmente cierto en el desierto del norte de México, de donde es originaria Carolina Lucero (Sonora, 1989). El mar y el desierto se derriten en uno mismo, vistos desde la óptica romántica del recuerdo o de quien busca refugio del agobiante espacio cotidiano. Sin embargo, al cobrar vida, el sueño siempre termina por desangrarse entre las manos.

Una bomba envuelta en un listón es una viaje por la tensión y la ambivalencia del paisaje visto por el ojo interior frente a aquel en el que podemos perdernos para siempre.

A través de la experimentación con óleo, video y tecnología de realidad virtual, Carolina Lucero expone el violento contraste entre el territorio virtual, percibido e imaginario, que se frena de golpe ante la realidad objetiva.

Esta exposición nos demuestra que el horizonte nunca es inofensivo y que la pulsión de conjurar un paisaje para escapar en él siempre nos acompañará, tal y como acompaña a las polillas antes de ser consumidas por el fuego.

Ajax Matta

Immersing oneself in the landscape is a dangerous gamble. The horizon that beckons from afar as an aesthetic experience can turn violent when experienced firsthand. The “ideal place” we project onto the territory ends up revealing itself as a dantesque space in its horrors.

This is especially true in the northern desert of Mexico, where Carolina Lucero hails from (Sonora, 1989). The sea and the desert melt into each other, seen from the romantic perspective of memory or from someone seeking refuge from the oppressive everyday space. However, when it comes to life, the dream always ends up bleeding out between our fingers.

A Bomb Wrapped in a Ribbon is a journey through the tension and ambivalence of the landscape seen by the inner eye versus the one we can get lost in forever.

Through experimentation with oil, video, and virtual reality technology, Carolina Lucero exposes the violent contrast between the virtual, perceived, and imaginary territory, abruptly halted by objective reality.

This exhibition shows us that the horizon is never harmless and that the urge to conjure a landscape to escape into will always accompany us, much like it accompanies moths before they are consumed by the fire.

Ajax Matta

Sofía Hinojosa – Hotel Fatiga

Hotel Fatiga

de Sofía Hinojosa

Febrero 5, 2023.

¿Dónde se hospeda la fatiga?

La exposición de Sofía Hinojosa (1992) titulada Hotel Fatiga, que se inaugura el día 5 de febrero de 2024 en Salón Silicón, está compuesta por impresiones fotográficas en papel de archivo, muebles intervenidos, mosaicos sobre uniformes de madera, azulejos pintados a mano camuflando objetos cotidianos, plantas de plástico, y un poco de comercio asociado a la industria turística.

Las obras son una reflexión sobre los espacios de descanso, imposibles sin trabajo. El amor al trabajo, el derecho al trabajo, la abolición del trabajo, el teletrabajo, el trabajo invisible, trabajar para vivir.

Al googlear trabajo, una de las palabras relacionadas es fatiga. La civilización es la gestión de la fatiga, del tiempo de ocio, de los lunes. Con la invención de los horarios laborales, el fin de semana en el Siglo XIX y las vacaciones en el XX, se divide el tiempo, se decide cuántas horas de trabajo al día se soportan antes del cansancio, y se les pone precio. El descanso es el tiempo después, en que recargamos la batería para seguir trabajando

¿Cuál es la línea entre trabajo y ocio cuando la fábrica es la casa, el hotel o la galería? Si la mercancía es arte, algunos discutirán si es fruto de uno u otro, a partir del entendimiento del disfrute y la remuneración económica. La lógica neoliberal somete todos los espacios y territorios. El trabajo como mercancía, y el goce también como mercancía.

El turista es el agente económico más potente. Viajar es un deseo que desea deseo, el viajero es un consumidor que no puede dejar de serlo, un mega-consumidor en un estado de excitación perpetua, consumiendo descanso, paisaje, ocio, experiencias culturales…

Las demandas de la industria turística diseñan las ciudades. El turismo sol y playa, el cultural, el enológico, el de aventura, son un mecanismo de aceleración crítica. Para el turista las calles se vuelven peatonales, el espacio se transforma en macetas con plantas naturales o artificiales que sirven como escenografía a terrazas, cafeterías, bares, restaurantes, hoteles.

La ciudad también es mercancía. El capitalismo de Airbnb es un agente activo de gentrificación, expulsando la población hacia la periferia. Según Ian Brossat en su libro “Airbnb: la ciudad uberizada”, en la mayoría de las ciudades los ayuntamientos reciben con entusiasmo a la plataforma, a pesar que amenaza la vivienda de clase media. La ciudad uberizada cambia su fisionomía, los comercios pequeños son reemplazados por tiendas de diseño, de souvenirs, supermercados y oxxos. Comercio 24/7, una imagen de servicio formada por un uniforme y una persona disponible, invisible, sonriente. Simulacro burocrático de la productividad.

Las maletas que forman parte de la exposición pagan 70 pesos y pertenecen a turistas alojándose en Airbnbs de la zona.

Bienvenidx a la Art Week Mexico City, wherever you are from.

Olga Rodríguez Montemayor

ENG:

Sofía Hinojosa’s (1992) exhibition Hotel Fatiga, opening on February 5, 2024, is composed of photographic prints on archival paper, intervened furniture, mosaics on wooden uniforms, hand-painted tiles camouflaging everyday objects, plastic plants, and a bit of commerce associated with the tourism industry.

These artworks reflect on spaces to rest, impossible without work. There’s the right to work, the love for work, the abolition of work, working from home, invisible labor, working to live, living to work.

When googling the word ‘work,’ fatigue is one of the related terms. Civilization is the management of fatigue, leisure time, and Mondays. The invention of work schedules, the weekend in the 19th century, and holidays in the 20th century divided of our time and schedule based on how many hours of work per day can be endured before fatigue sets in, and attaching a price to them. Rest is the time afterwards, where we recharge our battery to continue working.

What is the line between work and leisure when the factory is the house, the hotel, or the art gallery? When art is the commodity, some will argue whether it is the result of one or the other, based on a certain understanding of enjoyment and in relation to economic remuneration. This logic of submission to neoliberal policies affects all spaces and territories. Work as a commodity, leisure also a commodity.

The tourist is the most powerful economic agent. Traveling is a desire that desires desire. The traveler is a consumer who cannot stop being one, a mega-consumer in a perpetual state of excitement, consuming rest, scenery, leisure, cultural experiences.

The demands of the tourism industry shape all cities. Sun and beach, cultural, wine and food, adventure. All tourism is a mechanism of critical acceleration: as tourists pass, streets become pedestrian, empty space fills with pots with natural or artificial plants serving as scenery for terraces, cafes, bars, restaurants, hotels.

The city as a commodity. Who gets to enjoy a city? To own a piece of it? Airbnb capitalism is an active agent of gentrification, pushing the population to the periphery. According to Ian Brossat in his book “Airbnb: The Uberized City,” most cities and governments have enthusiastically welcomed the platform, ignoring the threat it poses to housing for the middle class. The uberized cities change their physiognomy; small businesses are replaced by design or souvenir shops, supermarkets, oxxos. 24/7 Commerce, an image of service formed by a uniform and an available, invisible, smiling person. The bureaucratic simulation of productivity.

The suitcases that are part of this exhibition pay 70 pesos and belong to tourists staying in Airbnbs in the area.

Welcome to Art Week Mexico City, d’où que vous soyez.

Olga Rodríguez Montemayor

Fotografías de Weima Art Photography

Kristin Reger – IRRLICHT

IRRLICHT

de Kristin Reger

Febrero 8, 2024.

Irrlicht se refiere al fenómeno luminoso de aparición de misteriosos orbes de luz en pantanos y páramos. Alrededor del mundo el folclore sugiere que estas pequeñas entidades luminosas tienen un encanto siniestro que hace que quien sea testigo del avistamiento pierda la orientación, el juicio y la vida. Literalmente, “luz equivocada”, la palabra alemana implica una fuerza ilusoria que es capaz de conducirnos a las profundidades de la locura. La alegoría del Irrlicht, también conocida como “fuego fátuo” o “fuego sin sentido” en México, ilumina el magnetismo de todo aquello misterioso y fugaz, formando un vínculo entre el encanto y el abismo.

Mientras la ciencia ofrece explicaciones químicas o a través de la electrodinámica cuántica, nos devuelve a los misterios de la materia y la energía, las luces han sido, desde tiempos remotos, comúnmente interpretadas como ánimas que carecen de un cuerpo físico. Lo que emerge en estas pinturas no se trata de la idea de un “fantasma” propiamente tal, sino más bien de la proyección emocional ante tales entidades.

Una luz, o de lo que sea que se trate, que provoca un deseo que todo lo consume: la definición misma de fetiche. Un agente para consumir y querer ser consumido; para acercarse a lo incognoscible y lo inmortal. En estos cuadros, el Irrlicht se convierte en un Denkfigur del fetiche. Promesas débiles de sosiego pasan a convertirse en un vacuo chivo expiatorio al caer en sus redes. Se desea ser convocado y consumido por completo, pero la moneda de cambio del deseo se consigue a pequeños bocados: no es un amante, sino su pecho, sus labios, un latigazo; o incluso una costilla, vértebra o cartílago lo que negocia con el fantástico placer. Euforia y depresión, un salto y un choque, escuálidos movimientos humanos se arremolinan en un ciclón de delirio, atraídos por la parafernalia.

El impulso que jala hacia una cacofonía de imágenes y el dejo de figuras deconstruidas que emergen de rajaduras decisivas y esqueléticas en planos psicodélicos. Las marcas y los movimientos se extienden en una red de signos primordiales, influidos por peculiares estados de ánimo, permitiendo que la dicha y la furia se derramen en color, textura y línea, eclipsando lo cerebral. Sólo el cuerpo, sólo el gesto: un único canal para un trasfondo infinito.

La imagen aparece en hábiles trazos pendulares, el empapamiento de un lienzo. Huesos que se rompen, garras que rasgan. Trozos deseados del cuerpo que prometen todo un ánima, el fetiche es una forma de sinécdoque que hace menos aterradora la aproximación a lo incognoscible (Otro). Das Irrlicht atrae con gravedad propia, un agujero negro de vacuidad sin retorno, el melodrama de la absorción total; somos arrancados de una narrativa mayor; somos arrastrados por pequeñas mitologías.

Kristin Reger (Traducción de Mariana Soto Otárola)

Irrlicht refers to the phenomenon of mysterious orbs of light appearing in swamplands. Folklore across the globe suggests these small luminous entities have a sinister allure, causing people to lose their ways, minds, and lives. Literally, “mistaken light,” the German word implies a misguiding force bringing one to the depths of madness. The allegory of Irrlicht –known as fuego fátuo or “pointless fire” in Mexico– illuminates the magnetism of all things mysterious and fleeting, binding enchantment to abyss.

While science offers chemical explanations –which, via quantum electrodynamics, only return us to mysteries of matter and energy– the lights are commonly interpreted as bodiless spirits. It’s less the idea of a “ghost” itself but rather the emotional projections placed onto such entities that emerge in these paintings.

A light, or anything else, provoking an all-consuming desire: this is fetish. A proxy for consuming, wanting to be consumed, to approach the unknowable and deathless. In these paintings, the Irrlicht becomes a Denkfigur of fetish. Faint promises become a vacuous scapegoat of the Fall. One wants to be summoned and wholly consumed, but the currency of desire is in small morsels: it is not a lover, but a breast, a lip, a lash; or indeed a rib, vertebrae, or gristle that negotiates fantastic pleasure. A rush and a push, a jump and a crash, feeble human movements whirl in a cyclone of delirium, beckoned by paraphernalia.

I pull from a cacophony of imagery and let deconstructed figures emerge from decisive, skeletal slashes in psychedelic planes. Marks and movements extrude into a web of primordial signs, influenced by peculiar states of mind, allowing bliss and fury to spill forth in color, texture, and line, eclipsing the cerebral. Only the body, only gesture: a single channel for infinite backstory.

Image appears in deft pendulous strokes, the soaking of a canvas. Breaking off of bone, claws tearing through. Desired bits of the body promising a whole spirit, fetish is a form of synecdoche that makes approximating the unknowable (Other) less terrifying. Das Irrlicht lures with its own gravity, a black hole of nothing left and no way back, feeling the melodrama of absorption; deferred from a grand narrative, we are strung along by small mythologies.

Kristin Rege

 

Fotografías de Weima Art Photography

Romeo Gómez López – The Horrors Persist

The Horrors Persist

de Romeo Gómez López

Feria de Arte Material, Febrero 8 – 11, 2024.

Booth individual de Romeo Gómez López mostrando su obra recientemente expuesta en Zac’s Haunted House, en el Museo de la Ciudad de Querétaro.

Las piezas, en su mayoría escultóricas, continuan el interés del artista por cuestionar la masculinidad sistémica y la hegemonía heterosexual, usando personajes de la cultura de masas y el humor como herramientas para desenmascarar los miedos del varón contemporáneo.

Terrores de la masculinidad, del capitalismo y del cuerpo que se repiten, atacando en espiral. Esculturas que también son sistemas, gifs, loops, boomerangs, ciclos y péndulos.

(ENG)

Romeo Gómez López’s solo booth showing recently exhibited works from Zac’s Haunted House, his solo show at the Museo de la ciudad, Querétaro.

The pieces, mostly sculptural, continue the artist’s interest in questioning toxic masculinity and heterosexual hegemony, with characters from mass culture and using humor as a tool to unmask the fears of contemporary men.

Terrors of masculinity, capitalism and the body repeating themselves, attacking in spiral. Sculptures that are also systems, gifs, loops, boomerangs, cycles and pendulums.

Romeo Gómez López – Zac’s Haunted House en Museo de la Ciudad Queretáro

Zac’s Haunted House, Una casita de sustos para hombres.

Romeo Gómez López

2 de diciembre 2023 - 1 de febrero, 2024

Museo de la Ciudad de Queretáro.

Un fantasma es una presencia perturbadora que sólo algunos pueden ver. Otros creen por los efectos: el vaso que se cae, la cuerda que se mueve, la mancha persistente. Algunos ni así. Los fantasmas son las estructuras de poder, las discriminaciones, la industria farmacéutica, pornográfica, de la moda, pambolera. El capitalismo petrosexoracial de Paul B.Preciado y las categorías binarias que hasta ahora han organizado la vida.

Zac’s Haunted House copia el título de la novela de gifs de Dennis Cooper y la Haunted house de Louise Bourgeois y Robert Gober. Terrores de la masculinidad, del capitalismo y del cuerpo que se repiten, atacando en espiral. Esculturas que también son sistemas, gifs, loops, boomerangs. Ciclos y péndulos para cruzar el umbral de lo que inconscientemente o por voluntad reprimimos, a partir del too much information y de ser la conversación incómoda que no esperábamos tener tan temprano, sobrios, en martes.

Coladeras, abismos y cloacas – ese sistema de reproducción de aves y probablemente dinosaurios en que al final del tracto digestivo, abierta al exterior hay una cavidad donde confluyen los conductos finales de los aparatos urinario y reproductor. También la cavidad de algunos moluscos, usada para alejar con su tinta a depredadores. Todas las cavidades, como fuente inagotable de miedo y deseo.

Otros miedos que atacan por generación, como tener rostro instagrameable. El miedo se comparte de muchas maneras. El hombre no es el niño sino todos los hombres antes de él, dice Philip K Dick. Ser los hombres que vinieron antes de los hombres de los que venimos: ahí hay mil miedos.

Zac Efron es el protagonista que se muere en la primera sala. Si sus músculos son insuficientes, sus venas delgadas y su mandíbula débil, ¿qué posibilidades tenemos? Hacer un recorrido por la infancia, con sus juegos y juguetes divididos por género. Las referencias a la niñez se perciben como trabajo autobiográfico, pero ¿hay diferencia entre la información codificada de la propia biografía y la que viene del consumo de cultura popular?

Verlo por marcas: Starbucks, Balenciaga, Nike, manmatters: Ubik, el extraño producto, también de Philip K. Dick, infiltrado en todas las interacciones posibles dentro de un mundo distópico. El futuro Dios en forma de un producto para cada necesidad.

La adolescencia y su ansiedad primaria, la sexualidad y el fetiche. El cuerpo como anagrama, como una oración que puede reescribirse una y otra vez en miembros por siempre atados a comportamientos y rituales. La experiencia desplazada en la manita que se cae. La represión y el estereotipo. El pelo que también se cae.

El miedo más grande, al fondo, es el tiempo y la muerte. Buscar los escapes de la ciencia ficción y el arte, aunque siempre tendremos la artesanía reprimiendo al arte, la conducta reprimiendo el deseo, los códigos del arte contemporáneo reprimiendo estas ideas.

Olga Rodríguez Montemayor.

ENG:

A ghost is a disturbing presence that only some can see. Others believe from ghostly effects: a glass that falls, a rope that moves, a persistent stain. Some, even then, choose not to believe. Ghosts are power structures, discriminations, the pharmaceutical, pornographic, fashion, and soccer industries. Paul B.Preciado’s petrosexoracial capitalism and the binary categories that have organized life so far.

Zac’s Haunted House takes its title from the gif novel by Dennis Cooper (2015) and the Haunted house installation by Louise Bourgeois and Robert Gober (2015). Terrors of masculinity, capitalism and the body that repeat themselves, attacking in spiral. Sculptures that are also systems, gifs, loops, boomerangs. Cycles and pendulums to cross the threshold of our unconscious or voluntarily repressions, by being too much information, the uncomfortable conversation that we did not expect to have so early, sober and on a Tuesday.

Drains, strains, abysses, sewers and cloaca – that system of reproduction of birds and probably dinosaurs in which at the end of the digestive tract there is a cavity, open to the outside, where the final ducts of the urinary and reproductive systems converge. Also the cavity that some mollusks use to ward off predators with their ink. All cavities are an inexhaustible source of fear and desire.

Some other fears attack by generation, such as having an Instagrammable face. Fear is shared in many ways. The man is not the boy but all the men who came before him, says Philip K. Dick, the American science fiction writer. Being the men who came before the men from whom we come: there’s over a thousand fears on that idea.

Zac Efron is the protagonist in the exhibition who dies in the first act. If his muscles are insufficient, his veins thin and his jawline weak, what chance do we have? Then there’s a tour through childhood, with its games and toys divided by gender. References to childhood are perceived as autobiographical work, but is there any difference between the information encoded in one’s own biography and that which comes from the consumption of popular culture

See it by brands: Starbucks, Balenciaga, Nike, manmatters: Ubik, the strange product, also from Philip K. Dick, infiltrated into all possible interactions within a dystopian world. The God of the future taking the form of a product for every need.

Adolescence and its primal anxiety, molding our sexuality and fetishes. The body as anagram, as a phrase that can be rewritten over and over again in body parts forever linked to behaviors and rituals. The displaced experience in the hand that falls queerly into an incorrect position. Repressions and stereotypes. Hair also falling out.

The greatest fear, deep down, is time and death. We look for outlets in science fiction and art, forever doomed to the uselessness of it all, since we will always have craftsmanship repressing art, behavior repressing desire, the codes of contemporary art repressing these ideas.

Olga Rodríguez Montemayor.

Wendy Cabrera Rubio – La Transmutación del deduccionismo: Alfonso Herrera y la invocación del Espirítu.

La transmutación del deduccionismo: Alfonso Herrera y la invocación del Espíritu

de Wendy Cabrera Rubio

Diciembre 9, 2023.

curaduría de Pablo Arredondo Vera.

La exposición de Wendy Cabrera Rubio (1993) titulada La transmutación del deduccionismo: Alfonso Herrera y la invocación del Espíritu, esta compuesta por una serie de 3 fotolitografías, un tríptico mural en fieltro, una intervención vegetal, una instalación y un performance. La artista toma la figura y obra del biólogo, farmaceuta y administrador público Alfonso Luis Herrera (1868 – 1942) y los analiza a través de cada una y todas las diferentes piezas que componen la muestra. Le admiración millenial que Cabrera Rubio profesa a la figura de Herrera no es nueva y ha nutrido de manera tangencial obras anteriores de la artista. Sin embargo, está exposición cultiva de manera sistemática el tamiz de alegorías, referencias filosóficas, principios ideológicos, prefiguraciones científicas y proyectos institucionales que convirtieron a Herrera, no sólo en un prolífico científico sino en un gran intelectual público: haciendo la Revolución desde su trinchera.

De este cultivo crece un tríptico mural producido en el material recurrente dentro de la obra de la artista: el fieltro sintético. Alejándose de la escultura y experimentando con la bidimensionalidad, Wendy construye un tableau cronológico de las referencias y contextos que sitúan la obra y pensamiento de Herrera. Este mural suavecito incorpora composiciones y alegorías contemporáneas al científico. La sala se completa con dos batas negras, como las que usaba Alfonso Luis, intervenidas con citas de poemas darwinistas y declaraciones ontológicas del propio personaje. En la sala contigua se encuentran la serie de 3 fotolitografías basadas compositivamente en el Álbum de la Paz y el Progreso de Ireneo Paz publicado en 1910. La serie contiene 10 fotografías microscópicas capturadas por el fotógrafo Mauricio Guillén de los sulfobios, la estructura básica de la vida según Herrera, y se completan con trabajo en punto de cruz, pasatiempo femenino porfirista, que transcribe pasajes del trabajo teórico del personaje. En el pasillo de acceso y patio posterior de la galería, una muestra de las cactáceas estudiadas por Herrera y sus contemporáneos, entre ellos Helia Bravo Hollis, marca y aglutina el espacio expositivo, conduciendo al visitante hacia la instalación científica en el patio: el escenario del elemento performático de la muestra. Cabrera Rubio y Karla Medina Cabrera recrearán de manera verídica y verosímil uno de los experimentos que Alfonso Luis Herrera anotó como prueba de sus deatribas sobre el origen y la naturaleza de la Vida. La muestra toma su nombre de la ciencia deduccionista y apriorista que resultó de los estrepitosos cambios materiales del siglo XIX y el burbujeante caldo de cultivo intelectual, esotérico y político que los acompañó. Herrera, junto con otra personaje favorito de Cabrera Rubio, José Vasconcelos, es un perfecto ejemplo mexicano de la pseudociencia ideologizada que pululó el orbe hace más de un siglo. Este deduccionismo inicia en la segunda mitad del siglo XIX, deriva en las peores atrocidades cometidas por el hombre y se encuentra hoy entre nosotros. Tanto como la operación lógica y argumentativa favorita de los extremismos y fanatismos religiosos así como la manera en la cual nos relacionamos individualmente con la Verdad hasta llegar al más nefando relativismo y al mar de doxa que caracteriza nuestro presente… el Internet.

Pablo Arredondo Vera

ENG:

Wendy Cabrera Rubio (1993) solo show entitled La transmutación del deduccionismo: Alfonso Herrera y la invocación del Espíritu, is componed of 3 photolitographies, a three piece mural on felt, a green intervention, an installation and a performance. The artist took the figure and career of the biologist, pharmacologist and public servant Alfonso Luis Herrera (1868 – 1942) and analiced them in all and each one of the different works in the show. The Millenial fandom Cabrera Rubio professes to Herrera’s persona is not new and has nourished previous art pieces. None the less, this is her first exhibit devoted to him entirely and that systematically cultivates the different allegories, philosophical references, ideological principles, prescientific nuances and institutional projects that turned Herrera into a great scientist but also a public one: making the Revolution from his own perspective: science.

From this primordial soup a mural triptych grows in the characteristic material of Cabrera Rubio’s work: synthetic felt. Stepping away from sculpture and experimenting with the realm of two dimensions, she builds a chronological tableau with all the references than place and contextualize the work and thought of Herrera. This soft mural images, icons, and designs popular during Herrera’s lifetime. This room is completed by two black lab coats, like the once Herrera used, embroidered at the back with quotes form the scientist or Darwin themed songs. On the next room hangs a series of three photolitographies composed in the way of the Album de la Paz y el Progreso by Ireneo Paz and published in 1910. The series contains 10 photographies by Mauricio Guillén, of Cabrera Rubio recreating the experiment Herrera used as material base for his theories along with images of the results themselves. A selection of cacti based on the specimens Herrera and his contemporary discovered and experimented with guides you to the back courtyard where the scientific installation sits as the stage for the performative part of the exhibit. The artist and Karla Medina Cabrera will recreate said experiment live in front of an audience and will create sulfobios out of gasoline and coconut fat among other things. The name of the show comes from the deductionist logic and pseudo science of the late XIX century and the early XXth. Rapid industrialization and the ideological and philosophical mayhem that came with it brought this sophism to the masses and humanity to commit the worsts crimes in history. Deductionst logic is still well with us, empowering extremists arguments and nurturing the present relativism and the ocean of opinions we live in… the Internet.

Pablo Arredondo Vera.

Fotografías de Weima Art Photography

John R. Thompson – Abstract Painting: NYC–CDMX (1986 – 2023)

Abstract Painting: NYC – Mexico City (1986 - 2023)

de John R. Thompson

Octubre 14, 2023.

curaduría de Carlos E. Palacios.

Abstract Painting:

New York City – Mexico City (1986 – 2023)

John R. Thompson (Schenectady, New York, 1947) es un artista que ha producido una obra excéntrica en el amplio sentido de esta palabra. Desde hace 18 años reside entre Mérida y la Ciudad de México. De manera discreta pero consistente, ha desarrollado igualmente una labor creativa que combina la curaduria y el coleccionismo. Un trabajo que ha mostrado en su espacio de proyectos llamado “108ag_projects”, ubicado en la Colonia Juárez de la capital mexicana.

Aún cuando esta última faceta le ha dado una discreta y permanente visibilidad a su trabajo, su obra puede entenderse como deciamos antes, desde una condición excéntrica; esto es: su trabajo está “fuera del” centro. Es una propuesta ajena a cualquier genealogía del arte en México y podría decirse, lejana a cualquier constelación de obras y artistas de la escena local del arte contemporáneo. Al igual que su trabajo, Thompson no se prodiga en círculos artisticos ni sociales

y en este sentido él mismo goza de una cierta ex-centricidad. Thompson vive concentrado en su particular obra, a la que se dedica con la febril disposición de un artista “outsider”, sin ser realmente un creador determinado por ésta condición.

Claramente inspirado en las tramas ortogonales desde donde nace el arte geométrico, Thompson transforma la rigidez racionalista de la geometría en unas formas orgánicas, como protuberancias o bultos que invalidan, desde su condicion corporal y táctil, toda la pulida asepsia de la tradicion abstracto-geométrica. La materialidad bulbosa de sus relieves escultóricos y las obsesivas, intensas, repeticiones pictóricas que las recubren, le otorgan a estas obras un lugar completamente inédito en la tradición del arte geométrico. En cierto modo, sus obras encarnan -nunca mejor dicho- una geometria carnal y carnosa: faceta verdaderamente extravangante -excéntrica, decíamos antes- asociada al inmaculado lenguaje de la abstracción.

Carlos E. Palacios,

Ensenada, Agosto de 2023

ENG:

Abstract Painting:

New York City – Mexico City (1986 – 2023)

John R. Thompson (Schenectady, New York, 1947) is an artist who has produced an eccentric body of work in the broadest sense of the term. For the past 18 years, he has been residing between Mérida and Mexico City. Discreetly yet consistently, he has developed a creative practice that combines curating and collecting. This work has been showcased in his project space called “108ag_projects,” located in the Juarez neighborhood of the Mexican capital.

Even though this latter aspect has given his work discerning and enduring visibility, his oeuvre can be understood, as mentioned before, from an eccentric condition; that is, his work is “outside of” the center. It is a proposal unrelated to any genealogy of art in Mexico and, one could say, distant from any constellation of works and artists within the local contemporary art scene. Much like his work, Thompson doesn’t engage extensively in artistic or social circles, and in this sense, he himself embodies a certain eccentricity. Thompson lives focused on his unique work, which he dedicates himself to with the fervent disposition of an “outsider” artist, yet without being strictly defined by this condition.

Clearly inspired by orthogonal patterns from which geometric art originates, Thompson transforms the rational rigidity of geometry into organic forms, like protuberances or bulges that undermine, from their bodily and tactile nature, the polished asepsis of the abstract-geometric tradition. The bulbous materiality of his sculptural reliefs and the obsessive, intense pictorial repetitions that cover them bestow upon these works a completely unprecedented place in the tradition of geometric art. In a certain sense, his works embodies – quite literally – a fleshy and corporeal geometry: a truly extravagant –or as mentioned earlier, eccentric–- facet associated with the immaculate language of abstraction.

Carlos E. Palacios,

Ensenada, august, 2023

Pink to Red

Daniel Hill, Dolores Masip, John Monti, John R. Thompson, Kinke Kooi, Karl Frías García, Luisa Restrepo, Manuel Mathar.

curaduría de John R. Thompson.

Bea Millón – Y los cántaros, cantan

Y los contáros, cantan

de Bea Millón

de Bea Millón

Would it were that our stories were the waters of the river. Would it were that they passed over the worn stones of our hearts and cleansed us, moving on to the mother sea in a forgiving embrace.

(Gloria Anzaldúa) ¹

Con cada desaparición, con cada pérdida, con cada extinción, un mundo se rompe. Perdemos mundos cotidianamente: afectos, entornos, lenguas, creencias, paisajes, especies, saberes, países, certezas. Algunas de esas pérdidas son selectivamente infligidas por la fuerza. ¿Qué sobrevive a la pérdida de un mundo amado? Quizá, el deseo de persistir en las reparaciones, de trastocar aquello que ha sido dañado y ultrajado. También sobreviven las heridas y las memorias.

Bea Millón me cuenta que, tras un periodo de trabajo e investigación en sitios afectados por extractivismo minero -un tiempo acompañado de duelos-, anidó en ella el deseo de recorrer los ríos y acuíferos amenazados de la Ciudad de México, ciudad que ha elegido como lugar de vida. Sus cántaros materializan un momento de respiro, de refugio, de conectividad y de vinculación con lo pequeño. Dan cuenta también de un proceso de (auto)sanación tras las múltiples crisis intensificadas por la pandemia del Covid19. De un tiempo para acá, el colapso social y ecológico se acelera y expande su alcance horizontalmente. El sistema se desploma -cayendo también sobre nuestros cuerpos-, en un berrinche demencial que intenta reafirmar sus viejas estructuras heteropatriarcales, capitalistas, coloniales, autoritarias, extractivistas y militaristas. Este momento peligroso nos ha volcado la mirada hacia la importancia de nuestros vínculos con otros humanos y otros/más-que-humanos, la urgencia de propagar economías pequeñas, la centralidad del trabajo reproductivo, la necesidad de nutrir formas de autonomía y soberanía alimentaria, y nuestra interdependencia con la tierra y con el agua.

Los cántaros/chichis/panzas de barro de Bea, cantan cuando el viento sopla a través de sus orificios y cuando el agua se desplaza dentro de ellos. Haciendo resonar los cántaros, Bea persigue voces y gritos que han recorrido su cuerpo.
El amasamiento de tierra y agua, la quema y el aire que recorren las superficies huecas, responden a tecnologías tpre- coloniales, desarrolladas ampliamente por sociedades mesoamericanas y andinas para crear frecuencias sonoras que inducen estados de quietud animada, de contemplación y manifestación de otros estados de la conciencia, en una forma de habitar el tiempo de un modo no lineal, donde pasado, presente y futuro se sobreponen.

Desde Ayutla, Región Mixe, en el año de 2172, las Redes Comunales Mixes escriben “El arte, la literatura y las estéticas colectivas de la tierra”. En el texto narran que durante la era que llaman retrospectivamente La Gran Noche Capitalista, el camino hacia el colapso parecía ineludible, pero surgió una pequeña posibilidad de vida que ahora es una realidad, que ahora es la norma: una convivencia equilibrada entre la humanidad y la naturaleza, una humanidad que ahora se concibe como parte de ella ². Las Redes Comunales Mixes narran cómo se fueron formando archipiélagos comunales de resistencia ante la amenaza voraz de destrucción, y en esa oposición defensora de la vida, crearon múltiples manifestaciones llamadas estéticas de la tierra, cuyos soportes responden a ecosistemas naturales y estructuras socio- políticas minúsculas y multiculturales.

Los cántaros de Bea resuenan con ese tiempo pasado/futuro de las estéticas colectivas de la tierra, que todavía no está del todo aquí. Bea hace un pausa y se pregunta por la relación de estos procesos con su blanquitud, su migración con pasaporte europeo, por el posicionamiento que ocupa dentro de los ordenamientos simbólicos y materiales determinados por la colonialidad. Estamos inevitablemente determinades por ellos, y a pesar de ello, existe la posibilidad de exceder y disentir de esas lógicas que nos predeterminan. Bea apuesta por ese lugar del “a pesar de”, del exceso, asumiendo con fluidez, vitalidad y erotismo la posibilidad del fracaso.

Naomi Rincón Gallardo. Ciudad de México, agosto, 2023.

Colaboradorxs:

Génesis Nahum Landaverde Cruz, Ehecatl Emiliano Morales Valdelamar, Melanie Buntichai, Sebastián Terrones, Frida Toimil y Saúl Recinas.

¹ ¿Será que nuestras historias/ eran las aguas del río?/ ¿Será que pasaron por encima de las piedras gastadas/ de nuestros corazones y nos limpió,/ pasando a la madre mar/ en un abrazo clemente. Gloria Anzaldúa. En: Cherríe Moraga. A Xicana Codex of Changing Consciousness. Writings 2000-2020. Durham: Duke University Press, 2011

² Redes Comunales Mixes + Yásnaya Aguilar Gil. “El arte, la literatura y las estéticas colectivas de la tierra”. En: En una orilla brumosa. Cinco rutas para repensar los futuros de las artes visuales y la literatura. Varios autores. Edición y prólogo de Veronica Gerber. Mexico: Gris Tormenta, 2021

ENG:

Would it were that our stories were the waters of the river. Would it were that they passed over the worn stones of our hearts and cleansed us, moving on to the mother sea in a forgiving embrace.

(Gloria Anzaldúa) ¹

With every disappearance, every loss, every extinction, the world shatters. We lose worlds every day: affections, environments, languages, beliefs, landscapes, species, knowledge, countries, certainties. Some losses are selectively inflicted by force. What’s left when a beloved world disappears? Perhaps the desire to repair, to undo what has been damaged and violated. Wounds and memories also survive.

Bea Millón tells me that after a period of work and research in areas affected by extractivist mining – a time accompanied by mourning – the desire to explore the threatened rivers and aquifers of Mexico City, a city she has chosen as her place of life, took root in her. Her clay jars materialize a moment of respite, refuge, connectivity, and connection with the small. They also reflect a process of (self)healing after multiple crises intensified by the Covid19 pandemic. Social and ecological collapse seem to accelerate and expand horizontally. The system collapses – falling onto our bodies – in a frenzied tantrum that tries to reaffirm its old heteropatriarchal, capitalist, colonial, authoritarian, extractivist, and militaristic structures. This dangerous moment has turned our attention to the importance of our connections with others, human and other-than-hu- man, the urgency of spreading small economies, the centrality of reproductive work, the need to nurture forms of autonomy and food sovereignty, and our interdependence with land and water.

Bea’s clay jars/tits/bellies sing when the wind blows through them and when water moves within them. By making the jars resonate, Bea pursues voices and cries that have long traveled her body. The kneading of earth and water, the burning, the air, and the water that flow through the hollow surfaces respond to precolonial technologies developed extensively by Mesoamerican and Andean societies to create sound frequencies. These frequencies induce states of animated stillness, contemplation, and the manifestation of other states of consciousness, and a way of inhabiting time in a non-linear man- ner, where past, present, and future overlap.

From Ayutla, Mixe Region, in the year 2172, the Mixe Communal Networks write “Art, Literature, and Communal Aesthetics of the Earth.” In the text, they narrate that during the era they retrospectively call “The Great Capitalist Night”, the path to collapse seemed unavoidable, but a small possibility of life emerged that is now a reality, that is now the norm: a balanced coexistence between humanity and nature, a humanity that now conceives itself as part of it2. The Mixe Communal Networks narrate how communal archipelagos of resistance were formed in the face of the voracious threat of destruction, and in this life-defending opposition, they created multiple manifestations called “aesthetics of the earth,” whose supports respond to natural ecosystems and tiny, multicultural sociopolitical structures.

Bea’s jars resonate with that past/future time of communal aesthetics of the earth, which is not entirely here yet. Bea pauses and questions the relationship of these processes with her whiteness, her migration with a European passport, her position within the symbolic and material orders determined by coloniality. We are inevitably determined by them, and yet, there is the possibility of exceeding and dissenting from those logics that predetermine us. Bea embraces that place of “despite,” of excess, assuming the possibility of failure with fluidity, vitality, and erotism.

Naomi Rincón Gallardo. Mexico City, August 2023

Colaborators:

Génesis Nahum Landaverde Cruz, Ehecatl Emiliano Morales Valdelamar, Melanie Buntichai, Sebastián Terrones, Frida Toimil and Saúl Recinas.

¹ In: Cherríe Moraga. A Xicana Codex of Changing Consciousness. Writings 2000-2020. Durham: Duke University Press, 2011

² Redes Comunales Mixes + Yásnaya Aguilar Gil. “El arte, la literatura y las estéticas colectivas de la tierra”. In: En una orilla brumosa. Cinco rutas para repensar los futuros de las artes visuales y la literatura. Edition and prologue by Veronica Gerber. Mexico: Gris Tormenta, 2021

Jardín interior – Edgar García Ruíz en Aparador EDA

Jardín interior

de Edgar García Ruíz

Septiembre 7, 2023.

Aparador EDA: Cozumel 81, Roma Norte, CDMX

En un mundo obsesionado por el crecimiento, se acumulan los objetos y los materiales. Sólo en México se producen cerca de veinte millones de toneladas de acero anualmente, y se importa aún más. Mientras pasa el tiempo y los materiales recién producidos superan a los antiguos, ¿qué pasa con lo que se ha vuelto obsoleto

Las respuestas a esta pregunta emanan de la obra de Edgar García Ruíz, quien trabaja principalmente con materiales que otros consideran desecho. En los paneles de acero que componen Jardín interior García Ruíz explora el proceso de oxidación como un medio en si mismo. Sus grabados químicos, hechos por intervenir en el proceso con agua y pintura, reflejan el cielo, como si el acero degradante y su entorno se estuvieran presenciando mutuamente.

Tres de los paneles presentan flores. Mientras las flores tienden a ser ornamentales, compradas para decorar una mesa o un espacio, las de Edgar no son grandiosas o vistosas—son silvestres, las que florecen en sitios contaminados e intersticiales. En los paneles, García Ruíz busca entender cómo la vitalidad se regenera desde el abandono.

Las piezas de Jardín interior existen simultáneamente en dos y tres dimensiones, hechas de capas que, no importa que tan delgadas puedan ser, siempre hacen presente su materialidad. La obra es una interfaz entre lo delicado y lo sólido, y revela que lo sólido no puede asumir su esencia verdadera hasta que se deja deshacer.

Caroline Tracey

Aparador EDA en colaboración con Salón Silicón.

ENG:

In a world obsessed by growth, objects and material accumulate. Mexico produces around twenty million tons of steel every year, and imports even more. But as time passes and the freshly produced objects overtake the old, what happens to those that have become obsolete?

Answers to this question emanate from the work of Edgar García Ruíz, whose objects are nearly always crafted from materials considered by others to be trash. In the cast-off steel panels that comprise Indoor Garden García Ruíz explores steel’s process of oxidation as a medium in itself. His chemical etchings, made from intervening in the process with water and paint, reflect the sky, as though the degrading steel and its surroundings were mutually witnessing one another.

Three of the panels depict flowers. While flowers tend to be ornamental—objects purchased to decorate a table or a space—these aren’t grand or eye-catching: they are the wild flowers that flourish in polluted and interstitial spaces. In the panels, García Ruíz seeks to understand how vitality regenerates out of abandonment.

The panels exist simultaneously in two and three dimensions, made of layers that, no matter how thin they may be, always make their materiality present. The work is an interface between the delicate and the solid, and it reveals that the solid cannot take on its true form until it lets itself break down.

Caroline Tracey

Aparador EDA in colaboration with Salón Silicón.

Fotografías cortesía de Aparador EDA / Photos courtesy of Aparador EDA